miércoles, 2 de diciembre de 2009


El docente y sus funciones pedagógicas en la educación a distancia.
Antonio de Jesús Vizcaíno
María de Jesús Orozco Valerio


Cuando en México, las Instituciones de Educación Superior (IES) iniciaron la implementación de programas educativos con modalidades educativas diferentes a las tradicionales, el personal docente en su gran mayoría, no poseía las suficientes competencias pedagógicas para desarrollar su labor, ya que su experiencia radicaba básicamente en el desarrollo de programas escolarizados, donde la práctica docente se centraba en procesos tradicionales de la enseñanza. Lo anterior generó someterse a una capacitación continua, a fin de comprender cuál sería su nuevo papel para la docencia en programas a distancia e implementar otras estrategias y medios de enseñanza-aprendizaje acorde a los nuevos modelos pedagógicos que se pretendían implementar.
Las nuevas políticas educativas, propiciaron que las instituciones educativas por su parte, a través de unidades específicas y programas de capacitación continua perfilaran el nuevo tipo de docentes que se requerían, a fin de formarlos con habilidades pedagógicodidácticas
y fueran el recurso humano calificado para la implementación de proyectos curriculares alternativos.
La Universidad de Guadalajara, con una visión futurista y pretendiendo estar a la vanguardia, detectó las necesidades concretas de capacitación y definió un proyecto formativo para el personal académico, hoy se cuenta con un catálogo de cursos, es decir con una oferta diversa en temáticas acordes a las necesidades pedagógicas-didácticas para quienes se desarrollan tanto en programas educativos presenciales como a distancia, lo que ha traído consigo tener en la actualidad una planta docente en mejores condiciones de actualización y capacitación.
Para centrarnos en la temática que nos ocupa, es importante primeramente definir qué es un docente (asesor) y la docencia, para posteriormente dimensionar sus funciones que definen su quehacer en los sistemas de educación a distancia, sin pretender con ello desvalorizar a quienes se desempeñan en procesos pedagógicos presenciales, que probablemente sean muy similares, pero que para el caso nos ubicaremos específicamente en la educación no presencial.
Dentro de estos sistemas de educación, existe un elemento pedagógico fundamental que es el que le da sentido y orientación al acto educativo, aquel que propicia procesos de
enseñanza-aprendizaje y permite el logro de objetivos institucionales, sociales y formativos entre otros: el docente.
La docencia es entendida como “una actividad sistemática, propositiva, consciente y comprometida que tiene como finalidad última la educación, es decir el desarrollo humano”3
Partiendo de la anterior concepción, debemos reconocer entonces que han sido los docentes de la educación a distancia, en su calidad de “asesores”, los actores indispensables y fundamentales para implementar y poner en marcha este tipo de proyectos educativos en el país, son los que han generado procesos de aprendizaje ahora centrados en el alumno, son los docentes los que siguen desarrollando una parte importante en el acto educativo, ya que la metodología de enseñanza, las máquinas, los equipos, los materiales y los recursos pedagógicos por sí solos no se aplican, sino que se requiere de la mano y el alma de un maestro. Es por ello que los maestros (asesores), son considerados en nuestra institución universitaria desde la misma Coordinación General Académica, como “el corazón de la educación, por lo que se convierten en el elemento más importante para la formación de nuestros estudiantes”4
Sin lugar a dudas, su labor es de suma trascendencia social ya que como sujeto perteneciente a una sociedad, es una “persona que se ve involucrada, protagonista activo, individuo perteneciente a grupos, depositario de interés, expectativas y esperanzas” 5 dado que con su actividad genera saberes teóricos, prácticos y formativos que hacen que un individuo se prepare, se forme y contribuya al desarrollo social de un país.
Si bien, el maestro es una agente de transformación social, su personalidad y características se ven reflejadas en su actuación profesional, es por tanto “un ser humano, con una historia personal, una serie de capacidades y limitaciones, un conjunto de intereses y motivaciones, y una experiencia particular a partir de su trayectoria biográfica, familiar, cultural, escolar y profesional” 6 que lo hacen ser y actuar de determinada manera. Es reconocido como el “profesional de la educación, y abarca todas las relaciones laborales que su trabajo implica, así como el conjunto de aprendizajes que ha ido adquiriendo a través de su paso por las instituciones en que se ha formado y las escuelas donde ha trabajado” 7
En el Programa de Nivelación a Licenciatura en Trabajo Social que se imparte desde 1995 en la Universidad de Guadalajara, bajo una modalidad abierta y a distancia, el concepto “asesor”, describe a un profesional dedicado a las labores docentes, es un académico multifacético, que realiza actividades principalmente de apoyo, motivación, instrucción y de evaluación, con estudiantes, que se encuentran activos laboralmente a nivel técnico y que además están cursando dicha nivelación a distancia a fin de obtener su grado de licenciatura. El término asesor ha sido designado para aquel profesor que ejerce funciones educativas entre ellas de: guía, conductor, facilitador, profesor no presencial, tutor, etc. etc. Es un asesor que dentro de estos procesos educativos lo que busca es desarrollar habilidades en los estudiantes, “formarlos en el estudio independiente y enseñarlos a aprender por si mismos” 8.
Para centrarnos ahora en la caracterización de las funciones que ejerce el profesor en los sistemas pedagógicos a distancia, se retomarán algunas dimensiones que propone Cecilia Fierro, a fin de recuperar su labor dentro de estos procesos educativos, partiendo así de la dimensión “personal, interpersonal, social, institucional, didáctica y valoral”9
La dimensión personal:
Esta dimensión hace referencia a que el maestro ante todo, es un ser humano y como tal, posee capacidades, limitaciones, hábitos, actitudes, intereses y motivaciones, pero su riqueza humana estriba en esa experiencia que ha sido producto de su trayectoria biográfica y que ha ido acrecentando por la cultura a la que pertenece. Si bien en su labor refleja su propio desarrollo, no es de extrañar que a través de su actividad por pretender hacer al hombre más racional, sea el maestro uno de los seres capaces de modificar y sobre todo moldear con sus acciones a las nuevas generaciones, llenando de expectativas y vitalidad a las instituciones educativas. La dimensión personal trasciende en la educación a distancia cuando este es capaz de cuestionar, criticar, construir y transformar el ámbito educativo, tanto de él como del estudiante con el que interactúa, utilizando fundamentalmente la comunicación escrita y ahora virtual, a través de los cuales establece esa “interacción”, donde el aprendizaje es mediado por un diseño instruccional, ya sea por el medio impreso y/o virtual y vinculando de esta forma una serie de indicaciones guiadas, tanto al objeto como al sujeto de aprendizaje, logrando lo anterior “gracias al uso sistemático de materiales educativos, reforzado con diferentes medios y formas de comunicación"10
La dimensión interpersonal:
En razón de que la docencia posibilita el establecimiento de relaciones interpersonales, la distancia no es un impedimento para que el estudiante aprenda tanto aspectos educativos como sociales. En este sentido McKenzie sostiene que la educación no presencial “debe estar en condiciones de superar la distancia entre el personal docente y los alumnos, utilizando esa distancia como elemento positivo para el desarrollo de la autonomía en el aprendizaje”11.
Si la educación a distancia, es también un “encuentro entre el maestro y sus alumnos. Ésta es la relación educativa fundamental y alrededor de ella se establecen relaciones”12, no es de extrañar entonces que en dichas relaciones interpersonales se generen determinados aprendizajes sociales que trascienden como parte de la misma dimensión interpersonal, así nos encontramos con: “la colaboración o la rivalidad, el individualismo o la solidaridad, la sumisión o la confianza en si mismo, el diálogo o la arbitrariedad, la autonomía o la dependencia”13, que son parte de la misma condición humana y ante todo producto de la relación pedagógica y social que se establece entre el maestro y el estudiante, sin embargo lo que se busca es esa relación es potenciar lo mejor del sujeto, partiendo de una relación interpersonal con un sentido más horizontal.
A manera de ejemplificar de qué forma se aplica este procedimiento al interior del programa de Nivelación, se asigna a cada estudiante un académico como “asesor” en cada uno de los doce módulos del programa (asignaturas), cuya función se centra más en el contenido teórico-conceptual de dicho módulo, por ser el experto en la temática a abordar y a la vez se le asigna un tutor, que desde que ingresa dicho estudiante hasta su titulación lo acompaña durante toda su carrera, participando más en aspectos no académicos, en labores de rescate, en solución de conflictos (administrativos o académicos) y ante todo en contenidos motivacionales.
La dimensión social:
La dimensión social en los sistemas de educación a distancia, es de suma importancia y ante todo de impacto recíproco entre maestro-alumno y viceversa. Dentro de ésta se presentan “nuevos roles para los alumnos y para los profesores, nuevas actitudes y nuevos enfoques metodológicos” 14.
Es por ello que la acción tanto del docente como del estudiante:
“Es de compromiso, respeto, empatía y mucho más. Se requiere involucrar a un docente que adopte el rol de facilitador, moderador, organizador del contenido, puesto
que induce la interacción del grupo, proporciona el apoyo de la formación e interacción, el desarrollo personal (intelectual, cognoscitivo, motivacional y con intención de transformar las actitudes, valores, habilidades y conocimientos de los estudiantes), el establecimiento de las relaciones emocionales y sociales (transmitir
En la educación a distancia el trabajo educativo por lo regular se da a través del contacto con personas adultas, en ella se recupera su experiencia de vida, su ámbito laboral
y muchas veces profesional, trascendiendo muchas de las veces a una relación de amistad, de compañerismo, de acompañamiento, que hacen que el trabajo docente se convierta en
“una actividad que tiene una importante repercusión en la sociedad”16. De antemano es sabido, que la comunidad educativa la integran básicamente el educador y el educando, y que ambos establecen un encuentro “entre personas” cuya relación produce un acto de influencia mutuo, mas sin embargo, se tiene que considerar que ambos están inmersos en
un grupo social mayor cuya influencia es determinante para su desenvolvimiento.
Es probable que debido a la cotidianeidad, a la habilidad para ejercer nuestras labores docentes, a esa experiencia acumulada, no nos hayamos dado cuenta o permitido reflexionar, en cuanto al sentido de nuestro quehacer profesional con relación al momento histórico de nuestro país, de la propia existencia humana y social en la que estamos inmersos e involucrados mutuamente, pero sobre todo a las expectativas que se esperan de nuestra labor educativa. No olvidemos que “la actuación del docente es, en parte, siempre un acto de creación, una actividad artística apoyada en el conocimiento y las experiencias pasadas, pero proyectada más allá de sus límites”17
La dimensión valoral:
Si el acto educativo que se desarrolla al interior de la “escuela” es considerado un “medio de transformación ideológica y cultural cuyo propósito es formar a los jóvenes, enseñarles los valores y la ética prevalecientes, así como educarlos en las conductas de la comunidad”18, es por ello que la dimensión valoral recobra fuerte influencia en los sujetos que interactúan dentro del proceso educativo. Esta dimensión adquiere especial relevancia por el significado que deja en los estudiantes, donde el docente a través de sus estrategias de aprendizaje, involucra el contenido con la diversidad de acciones y procedimientos que se dan en el mundo del trabajo, familia o entorno social, posibilitando así en los alumnos aprender valores, “vivenciarlos” y adquirir formas de comportamiento, de sentir y de percibir el mundo que le rodea, lo que hace que el contenido educativo tenga una mayor trascendencia.
La cuestión valorativa no es meramente un proceso informativo sino educativo formativo, donde se aprende con el ejemplo, dado que estamos introyectando en los educandos “normas-valor de alta significación para la vida de un determinado grupo social, fuertemente definidas y sancionadas, formalizadas, en el caso de las leyes con amplio alcance y penetración en la vida de los individuos”19
En el proceso educativo que se desarrolla en la educación a distancia, las interacciones que se promueven con los estudiantes, buscan fortalecer en el alumno la libertad en sus opiniones; el respeto a sus argumentaciones y puntos de vista, pero sobre todo, se busca la formación de estudiantes con capacidad crítica, cuyas reflexiones les permitan acceder paulatinamente a la construcción del conocimiento.
La dimensión pedagógica:
La dimensión pedagógica es considerada una de las más importantes y centrales dentro del acto educativo en los sistemas de educación a distancia, en razón de la relación que ésta tiene con los objetivos de un determinado programa curricular y sobre todo por la misión de las instituciones educativas, por lo que “abarca todas aquellas relaciones que se involucran directamente con el proceso de enseñanza-aprendizaje”20. Cabe destacar de manera fundamental que:
“en la enseñanza a distancia la relación didáctica tiene un carácter múltiple. Hay que recurrir a una pluralidad de vías. Es un sistema multimedia. La asesoría no se da en un solo sentido, fundamentalmente es una comunicación donde cuenta el alumno con sus experiencias referenciales, las cuales, hacen significativo el objeto de estudio; en tanto que el asesor, debe buscar el equilibrio necesario para que se de esta significación” 21
En este sentido, el proceso es dirigido por un docente (asesor) y utiliza diversas situaciones didácticas para propiciar el autoaprendizaje en el estudiante, es decir, se habilita a los estudiantes para “el estudio independiente, ya que en gran medida la adquisición de conocimientos se sostiene por este medio”22.
En la nivelación, la metodología de enseñanza-aprendizaje que se aplica, plantea la necesidad de un proceso reflexivo de manera constante en el alumno para que incorpore de manera conciente y responsable todos aquellos hechos concretos, situaciones y con ello obtenga diversas experiencias de aprendizaje. Lo anterior presupone descubrir el aprendizaje desde la perspectiva del propio alumno y relacionarlo o extrapolarlo hacia los ámbitos específicos donde este se desempeña. Es así como dentro de ese proceso de enseñanza, la asesoría académica, se convierte en ese espacio de intercambio tanto de conocimientos como de relaciones, es aquella en la que “el papel del asesor, cumple la función de dirigir la asimilación y el entendimiento, a partir de lo que el alumno conoce” 23, es donde el docente desarrolla una serie de funciones pedagógicas que de acuerdo a Justino Cárdenas se constituyen en:
“motivación para que el estudiante se confirme en su autoestudio, asistencia metodológica que procura la relación de una materia con las demás en una relación horizontal del Plan de Estudios, y la propia de la materia en una espiral ascendente, una acción globalizadora, en relación a un espacio del programa y regula el avance programático” 24
Así mismo entre otras funciones que desarrolla, están las de:
“Orientar al alumno en cuanto a la actividad académica que se realiza, explicar al estudiante la metodología con que se trabaja en el área de conocimiento de la especialidad de su materia, supervisar el avance académico del alumno, motivar al alumno hacia el desarrollo positivo de sus posibilidades y capacidades creadoras, contestar de forma amplia, clara y concisa a las preguntas e inquietudes del estudiante, asesorar, individual o grupalmente, en cuanto a los objetivos de la materia
y auxiliar al alumno en su estudio mediante la sugerencia de técnicas y procedimientos adecuados para la comprensión de su materia” 25
Aunado a lo anterior y debido al auge que ha tenido el sistema de educación virtual, también se puede señalar que dentro de los cursos en línea, el docente realiza las siguientes funciones:
“Orienta en el desarrollo de las actividades de aprendizaje. Con base en el contenido y el objetivo, el asesor propone la secuencia idónea para efectuar la actividad y los recursos pertinentes para facilitar el proceso.
Aclara dudas en una actividad. Cuando las indicaciones son muy generales o existe la necesidad de extrapolar la teoría a una situación concreta.
Sistematiza las actividades en un calendario en caso de que el programa formativo sea escolarizado. Esto es fundamentalmente sobre todo cuando la secuencia prevista en el plan, encuentra tareas grupales en foro o debate en las que estarán disponibles esos espacios virtuales por un periodo muy concreto y se requiere la participación por equipos o de todo el grupo.
Realiza ajustes en el desarrollo del curso. Considerando como avanza en el curso, el docente debe llevar a cabo las modificaciones necesarias.
Proporciona información de fuentes de consulta convencionales y de Internet.
Coordina al grupo. La comunicación con estudiantes. Para crear un ambiente favorable de comunicación, el docente tiene que propiciar interacciones más allá de dar indicaciones o información del curso. La comunicación es un factor globalizador que permea toda la interacción en medios electrónicos y su uso adecuado es muy importante.
Evalúa y retroalimenta las producciones de los estudiantes en sus diversas manifestaciones, como actividades individuales y en equipo” 26
La dimensión institucional:
Es entendida como toda esa experiencia y cultura que posee la institución, todo aquello que respalda su misión, visión y vocación de servicio para el logro de objetivos educativos. La dimensión institucional incluye la concepción que se tiene sobre el papel que debe desempeñar el docente dentro de la institución, que en el caso del modelo educativo de educación a distancia, ciertamente es el estudiante el que posee un papel proactivo, mas sin embargo el “papel del docente no es enseñar, el trabajo del docente es propiciar que sus alumnos aprendan” 27
La cuestión institucional también incluye toda esa serie de actividades que se llevan a cabo para garantizar una calidad educativa desde la participación del docente, donde el fin único es la educación, entendida como “el proceso social mediante el cual le hombre, como sujeto de su propio desarrollo, va logrando la más cabal realización de todas sus potencialidades”28
Con base en todo lo antes expuesto y a manera de cierre, es importante mencionar que dentro del acto educativo, el puente que une al proceso formativo con el alumno y su entorno es precisamente el asesor.

Conclusiones
• En las Instituciones de Educación Superior del país, ha existido una fuerte preocupación por desarrollar en el personal académico, las habilidades y competencias pedagógicas para el desempeño docente en la educación a distancia.
Si bien la experiencia docente es básica, la educación no presencial requiere diferentes medios y estrategias de enseñanza-aprendizaje, que debe dominar el profesor, partiendo de una nueva concepción pedagógica que pretende lograr una participación activa y central del estudiante para su propio proceso de aprendizaje.
• La Universidad de Guadalajara, cuenta en la actualidad con un proyecto formativo para el personal académico, ofreciendo programas de capacitación y actualización al personal académico que se desempeña tanto en programas presenciales como a distancia.
• El elemento pedagógico fundamental que da sentido y orientación al acto educativo sigue siendo el docente, que es el “corazón de la educación” y el factor más importante en la formación de alumnos.
• La docencia se concibe como una actividad sistemática, organizada, procesual y sobre todo comprometida consigo mismo y con los demás, cuya finalidad es la propia educación y por ende el desarrollo humano del alumno. De acuerdo a Cecilia Fierro, la actividad docente se ve reflejada a través de seis dimensiones: personal, interpersonal, social, institucional, didáctica y valoral.
• El docente y sus funciones pedagógicas-didácticas en la educación a distancia son el puente que une el acto educativo, el proceso formativo y el entorno tanto del alumno como de la institución.
1 Profesor - Docente, Universidad de Guadalajara, México. asesorvizcaino@yahoo.com.mx
2 Profesor – Investigador, Universidad de Guadalajara, México. asesoravalerio@yahoo.com.mx
3 LOPEZ, Martín. (2002) “Desarrollo humano y práctica docente”, editorial Trillas, México, Pág.
4 CARRILLO Armenta Juan. (27 de Febrero de 2007), “Presentan libro la capacitación y actualización de profesores universitarios. Un estudio de caso”. Recuperado el 28 de Febrero de 2007 de www.udg.mx.
5 HIDALGO Guzmán, Juan Luis.(1992), “Investigación educativa una estrategia constructivista”, Piados, México D.F. pag. 160
6 FIERRO, Cecilia, et-al, (1995) “Mas allá del salón de clases”, Editorial Centro de Estudios Educativos., México D.F., Pag 12
7 Ibidem. Pag 13
8 BERNAL Álvarez, Yolanda. (1994). Importancia del estudio independiente en la educación abierta. En Anguiano Molina, Ana Maria et al. (2006). Antología Módulo Propedéutico de Nivelación a Licenciatura en Trabajo Social, Universidad de Guadalajara. Guadalajara, Jalisco. México. Pag. 11
9 FIERRO, Cecilia, et-al, (1995) “Mas allá del salón de clases”, Editorial Centro de Estudios Educativos., México D.F., Pag 19
10 RAMON Martínez, Miguel Angel. (1985), “Fundamentos de la educación a distancia como marco de referencia para el diseño curricular”, en Boletín Informativo de la AIESAD No. 10, Madrid, UNED. Pag.2
11 MCKENSIE N. Postgate R y Schuphan J. (1979), Enseñanza abierta. Sistemas de enseñanza postsecundaria a distancia. UNESCO, Madrid, Pag. 19
12, FIERRO, Cecilia, et-al, (1995) “Mas allá del salón de clases”, Editorial Centro de Estudios Educativos., México D.F pag. 11.
13 Ibidem. Pag. 20.
14 GARCIA Llamas, Jose Luis, (1986), Un modelo de análisis para la evaluación del rendimiento académico en la enseñanza a distancia, Madrid. OEI. Pag. 10. mensajes, sentimientos e ideas). Proporciona lo que no tienen los materiales “la calidez humana”
15 PACHECO Cortés, Adriana, (2002) Cursos en línea en Revista Apertura No. 2 Innovación para el aprendizaje, U de G. Guadalajara, Jalisco, México. Pag 24.
16 FIERRO, Cecilia, et-al, (1995) “Mas allá del salón de clases”, Editorial Centro de Estudios Educativos., México D.F pag. 14.
17 SACRISTAN, Gimeno y Pérez, Angel (2002) “Comprender y transformar la enseñanza”, editorial Morata, (10ª edición, Madrid, pag 101
18 CANFUX , Verónica.(1991), “Tendencias pedagógicas contemporáneas” , Editorial ENPES, Cuba, Pag 3
19 FIERRO, Cecilia, et-al, (1995) “Mas allá del salón de clases”, Editorial Centro de Estudios Educativos., México D.F pag. 35.
20 FIERRO, Cecilia, et-al, (1995) “Mas allá del salón de clases”, Editorial Centro de Estudios Educativos., México D.F pag. 15.
21 MARIN Ibáñez Ricardo. (1984), El sistema pedagógico de la UNED y su rendimiento, en Evaluación del rendimiento de la enseñanza superior a distancia, Madrid, UNED. Pag. 477.
22 BERNAL Álvarez, Yolanda. (1994). Importancia del estudio independiente en la educación abierta. En Anguiano Molina, Ana Maria et al. (2006). Antología Módulo Propedéutico de Nivelación a Licenciatura en Trabajo Social, Universidad de Guadalajara. Guadalajara, Jalisco. México. Pag 11
23 CARDENAS Chávez, Justino (1992) En búsqueda de un modelo de asesoría en Anguiano Molina, Ana Maria y et al. (2006). Antología Módulo Propedéutico de Nivelación a Licenciatura en Trabajo Social, Universidad de Guadalajara. Guadalajara, Jalisco. México. Pag. 18.
24 Ibidem. Pags. 17-18.
25 ODIVA González, Oscar (1992) Los modelos de asesoría en el sistema de educación abierta en Anguiano Molina, Ana Maria y et al. (2006). Antología Módulo Propedéutico de Nivelación a Licenciatura en Trabajo Social, Universidad de Guadalajara. Guadalajara, Jalisco. México. Pag.
26 ORTIZ Ortiz, María Gloria (2002) El trabajo académico del docente en un ambiente virtual en revista Apertura, Coordinación General del Sistema para la Innovación del Aprendizaje, No. 2, Guadalajara, Jal. México. Pag 15-16
27 DAVILA Espinoza Sergio, (2000) El aprendizaje significativo: esa extraña expresión (utilizada por todos y comprendida por pocos). Contexto Educativo No. 9 Pag. 29. Recuperada el 21 de Noviembre de 2006 de http://contexto- educativo.com.ar/2000/7/nota-08.htm
28 LOPEZ, Martín (2002), “Desarrollo humano y práctica docente, Editorial Trillas, México, pag.24




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